La piel de los bebes por su naturaleza, debe ser tratada de forma diferente a los adultos, prestando especial atención a cualquier reacción anómala y es muy importante apuntar en un block de notas cualquier dato que pueda ayudar a relacionar las causas facilita el diagnostico al médico por ejemplo comidas, juguetes que ha utilizado ropa nueva, suavizante nuevo, etc. Los padres en estos casos son los únicos que pueden dar la información.

La orientación por parte de los pediatras y dermatólogos es fundamental para evitar los problemas dermatológicos más frecuentes.